El acoso laboral puede adoptar diferentes formas y niveles de intensidad. A veces es evidente y otras veces es sutil, pero igualmente dañino. Identificar el tipo de acoso es clave para saber cómo actuar.
Acoso laboral psicológico
Este tipo de acoso se centra en ataques emocionales o conductuales y suele incluir:
- Críticas constantes o desproporcionadas
- Burlas y humillaciones
- Manipulación psicológica
- Chantaje emocional
- Insultos o desprecio continuado
Acoso laboral vertical
Ocurre cuando un superior jerárquico utiliza su posición de poder para hostigar al trabajador.
Incluye:
- Intimidaciones directas
- Sobrecarga de trabajo injustificada
- Castigos encubiertos
- Amenazas relacionadas con el puesto o el futuro laboral
Acoso laboral horizontal
Se da entre compañeros del mismo rango.
Conductas típicas:
- Exclusión social
- Rumores o difamaciones
- Bloqueo de tareas
- Competencia tóxica
- Burlas o conductas humillantes
Acoso sexual en el entorno laboral
Incluye cualquier comportamiento de naturaleza sexual no deseado:
- Comentarios inapropiados
- Miradas intimidatorias
- Mensajes incómodos
- Insinuaciones
- Proposiciones no consentidas
Acoso laboral sutil o encubierto
Son conductas menos visibles pero repetidas:
- Ignorar a la persona
- No proporcionarle información relevante
- Excluirle de reuniones
- Cambios injustificados en funciones
- No responder a mensajes o peticiones laborales
Cómo actuar si identificas alguno de estos tipos
- Documenta todos los hechos.
- No enfrentes la situación en soledad.
- Revisa tus derechos y los protocolos internos de la empresa.
- Si necesitas orientación o tienes dudas sobre tu caso, puedes escribirnos desde la página de contacto, donde te responderemos de forma confidencial.


